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COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
La Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación rechaza enérgicamente las acciones que denuncian las organizaciones de Derechos Humanos y del movimiento social de Paz, cometidos contra las sedes de las organizaciones Yira Castro, Justapaz, la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz y la Corporación Infancia y Desarrollo.
En las denuncias se hace referencia al hurto de las CPU de los computadores que contienen información relacionada con violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario.
Así mismo se denuncian persecuciones contra sus integrantes.
Ante estos hechos, la CNRR insta a los organismos de seguridad del Estado y a los organismos de control para que se adopten medidas concretas de protección a las organizaciones de Derechos Humanos y a las víctimas de la violencia.
Es deber de las instituciones del Estado, otorgar a las víctimas la garantía de no repetición en medio de un proceso de dignificación de su condición, donde pueda afirmarse la reconstrucción de su proyecto de vida con plenas garantías de derechos.
El papel de las organizaciones de derechos humanos, de las organizaciones sociales y de las iniciativas de paz, es fundamental en el propósito de la realización de los derechos de las víctimas y de la consolidación de la democracia en el marco de un Estado social de derecho.
En el horizonte de la Reconciliación Nacional, hay que cerrarle el paso a la impunidad para lograr una sociedad que supere los horrores de la violencia.
Bogotá, junio 28 de 2007
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