En la clausura del Encuentro Jurídico Interinstitucional, “Desarrollo del proceso de Justicia y Paz, implicaciones y retos”
Colombia debe pensar en el modelo de justicia y paz con la guerrilla 

Bogotá, marzo 12 de 2009.- El país debe pensar en qué modelo requiere para un proceso de paz con las Farc y el ELN, buscando fórmulas para encontrar el  equilibrio entre  justicia y paz.

Así lo consideró el presidente de la Comisión Nacional de Reparación (CNRR), Eduardo Pizarro Leongómez durante la clausura del Encuentro Jurídico Interinstitucional, “Desarrollo del proceso de Justicia y Paz, implicaciones y retos”, dónde aseguró que “cuando en el país hay tantas exigencias por parte de las víctimas de ayer y de hoy, la sociedad debe estar dispuesta a grandes sacrificios por la paz”.

Pizarro Leongómez destacó que las evaluaciones de las lecciones del  proceso de Justicia y Paz, a tres años de su puesta en marcha, es una necesidad para enfrentar la nueva etapa en la que entra la ley, así como sus posibilidades para un eventual proceso con los grupos guerrilleros.

“Tenemos que hacer un balance de Justicia y Paz  hasta el momento. ¿ Qué vamos hacer ahora?, como vamos a enfrentar los temas del futuro para cerrar el ciclo de la violencia.  En el 2003, el Gobierno presentó un primer proyecto de alternatividad penal, duramente criticada. Se aprobó la ley de Justicia y Paz en el 2005, también calificada de enorme impunidad. Pero tres años después se han hecho avances importantes, significativos a pesar del escepticismo”, dijo.

El presidente de la CNRR afirmó que Colombia llegó a una etapa en la que el país se debe preguntar si la misma ley de Justicia y Paz aplicará para procesos con grupos de la guerrilla o si va a exigir una ley distinta.

“Es un debate apasionante porque muchos alegaran que las motivaciones y formas de victimización se diferencian y que eso va a permitir utilizar una ley más benigna, pero otros sectores, víctimas de la guerrilla van a decir que hay diferencias en los estándares para unos y otros. Además, cuando se inicien esos procesos va a estar en plena vigencia la Corte Penal Internacional de la Haya y que muchas acciones guerrilleras son de lesa humanidad que no tienen beneficios, por eso se debe pensar si es posible una ley distinta, el tema no se puede seguir eludiendo”, agregó.

OEA se reorganiza para apoyar nuevos retos del proceso de paz

El jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP/OEA), Marcelo Álvarez,  aseguró que la entidad se reorganizó para ratificar su apoyo al proceso de paz en el que avanza el país.

“La misión es y será acompañar el proceso de forma humilde respetuosa y efectiva, teniendo en cuenta las necesidad de las comunidades  y de las  víctimas. Nuestro aporte está representado en el acompañamiento a la institucionalidad y a las víctimas en las diferentes etapas del proceso de paz a través de un modelo de cooperación para ser independientes y cercanos, identificando los problemas de manera constructiva en bien de la paz y la reconciliación”, afirmó.

Para Álvarez, después de cinco años el proceso colombiano cuenta con posibilidades inimaginables.

“Ha sido un largo trecho en el que las posibilidades se han ido construyendo. Los avances logrados han sido reconocidos por diferentes sectores nacionales e internacionales. Es indudable que el proceso ha abierto posibilidades de paz que nunca antes se habían presentado, parte importante de la violencia ha sido desmantelada como consecuencia de la desmovilización de más de cuatro mil personas, es un reto sin precedentes para la historia contemporánea”, agregó.

Consideró que en los tres años y medio de aplicación de la Ley de Justicia y Paz se han registrado avances pero hay dificultades y retos como los nuevos escenarios judiciales que necesitarán enfoques diferentes a los usados en las versiones libres, debido a las características propias de la etapa de juzgamiento.

“Las actuaciones que se dan en el tribunal tienen un carácter público que establecen una diferencia en la forma como se presentan los desmovilizados y las victimas. El contacto directo entre víctimas y victimarios representan riesgos. El esquema de seguridad para las dos partes debe ser diseñado,  así como buscar las transmisiones como ocurrió con las versiones libres”, puntualizó.

El encuentro jurídico interinstitucional, “Desarrollo del proceso de Justicia y Paz, implicaciones y retos”, convocado por la CNRR, con el apoyo de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos (MAPP/OEA), contó con la participación de especialistas de las altas cortes,  investigadores, académicos,  operadores de instituciones del Estado, organizaciones internacionales y ONG que le hacen seguimiento al proceso de Justicia y Paz.

Este evento se convirtió en el escenario para evaluar el proceso de acceso a los derechos a la verdad, la justicia y la reparación por parte de los colombianos afectados por los rigores del conflicto  interno, a través del análisis de temas como la garantía del acceso a los derechos de las víctimas y la forma de demostrar el daño, los retos que representan las siguientes etapas del proceso de Justicia y Paz, los mecanismos de restitución de bienes, entre otros.

El encuentro sirvió para propiciar espacios de discusión de temas que han surgido en la aplicación de la Ley, como los aportes de la jurisprudencia a la garantía de los derechos de las víctimas, las repercusiones de las imputaciones parciales en los procesos de Justicia y Paz, estándares probatorios, y los mecanismos legales para la restitución de bienes.  

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