Redacción de El País, Bogotá
“El Estado reconoce que las Farc no han sido derrotadas militarmente, y las Farc, que son incapaces de derrotar militarmente al Estado”, resalta Eduardo Pizarro Leongómez.
Colprensa I El País
El Presidente de la Comisión Nacional de Reparación afirma que en Colombia no hay una tercera generación de paramilitares, sino bandas de criminales. Eduardo Pizarro Leongómez asevera que “para lograr la paz hay que hacer sacrificios en justicia, pero no habrá impunidad porque la cúpula paramilitar pagará entre cinco y ocho años de prisión”.
Después de ser uno de los más duros críticos de este Gobierno, y luego de estar un tiempo en el exterior debido a amenazas contra su vida, decidió regresar al país para ponerse al frente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación.
Es Eduardo Pizarro Leongómez, quizás el sociólogo más respetado de Colombia, hermano del carismático ex comandante del M-19, Carlos Pizarro. Hoy, su reto es uno solo: trabajar por las víctimas del conflicto.
¿Por qué pasó de la oposición al Gobierno?
Vengo de una familia donde mi padre fue Almirante y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, y mis hermanos miembros de la guerrilla. Ese dualismo familiar me ha llevado a verme involucrado indirectamente en el conflicto. Sentí la obligación moral de aceptar este cargo.
Pero antes de ser designado para este cargo usted ya venía cambiando de posición…
Yo estaba en Estados Unidos dictando cátedra, cuando Álvaro Uribe me pidió acompañarlo en la campaña pasada, y me negué. Sin embargo, creo que esta administración hizo las cosas bien en estos cuatro años. Eso me llevó a tener una posición más positiva del Gobierno, y cuando me hicieron el ofrecimiento no tenía razones para titubear.
¿Qué tiene el presidente Uribe que ha ‘volteado’ a tantos intelectuales que estaban en la oposición?
El Presidente conserva un frente muy amplio de oposición entre intelectuales, pero tiene otros que estamos dispuestos a jugarnos a su lado para buscar la paz. Yo tomé la segunda opción. Creo que el presidente Uribe lo está haciendo bien.
¿Qué expectativas tiene en la Comisión de Reparación?
Es única en el mundo porque se crea en medio del conflicto, las demás se han creado después de las dictaduras militares o las guerras civiles. Esto hace que nuestros desafíos sean mayores porque no tenemos como objetivo las víctimas de ayer sino las de mañana, ya que siguen creciendo. Queremos construir un modelo integral de reparación a las víctimas.
¿Es posible llegar a la paz sin todos los actores armados ilegales desmovilizados?
Nuestra aspiración es que la movilización de las víctimas cree un clima que haga muy costoso para los actores irregulares producir nuevas víctimas. Aspiramos a que la creación de estas asociaciones de víctimas constituya un muro de contención frente al avance de la violencia. Hay un ejemplo extraordinario: las Madres de Mayo, en Argentina, que se convirtieron en una piedra en el zapato para la dictadura militar. Ojalá en Colombia estas asociaciones cumplan un papel de conciencia moral.
¿No es utópico eso?
Tenemos que actuar con enorme realismo, pero con enormes utopías. Si impulsamos algo así como ‘Las madres de las plazas de Bolívar’ de Colombia, podemos generar una gran movilización contra la violencia.
¿Cómo vio la Ley de Justicia y Paz?
Todos los conflictos en el mundo, salvo aquellos en los que ha habido un perdedor y un ganador, han terminado con leyes de amnistía e indulto. En Colombia ha ocurrido con el M-19, el Quintín Lame, el EPL, el PRT, la CRS, o como en Chile y Argentina.
En sus propias palabras
“Creo que estamos lejos del acuerdo humanitario entre el Gobierno y las Farc. Pero hay una luz: la posibilidad de una negociación de paz con las Farc, como se ha visto últimamente”. Eduardo Pizarro Leongómez, presidente de la Comisión Nacional de Reparación.
La sentencia de la Corte Constitucional es muy positiva porque reforzó las garantías de verdad, justicia y reparación para las víctimas, y mantuvo la favorabilidad para los jefes paramilitares que cumplan esos preceptos.
¿Pero por qué el Gobierno insistirá en una ley de perdón presidencial?
Los colombianos aceptaron una ley de perdón y olvido durante 200 años. Todas las guerras civiles del Siglo XIX, los conflictos del Siglo X, terminaron en amnistía: la amnistía de Rojas Pinilla en 1953, la de Alberto Lleras Camargo de 1958, la de Belisario Betancur en 1983.
En un modelo de justicia transicional de paz con aplicación de justicia hay que hacer sacrificios en justicia, pero no habrá impunidad porque la cúpula paramilitar va a pagar entre cinco y ocho años de prisión efectiva.
¿Las autodefensas se están rearmando o no?
Lo que está viviendo Colombia no es una tercera generación paramilitar sino la emergencia de grupos criminales. No son paramilitares porque no tienen una perspectiva contrainsurgente, se trata de redes criminales o de ex paramilitares que se han reciclado en la criminalidad. Me parece un grave error hablar de nuevos grupos paramilitares, es darles un estatus político a grupos criminales y como tal hay que tratarlos.
¿Le gusta la posibilidad de revivir el estatus político para los grupos paramilitares?
Los colombianos tenemos la obligación de pensar no solamente en las víctimas de ayer sino fundamentalmente en las de mañana. No sacamos nada con leyes draconianas para sancionar a los responsables de los crímenes de ayer si eso impide lograr la paz y tenemos mañana miles y miles de nuevas víctimas. Me parece irracional.
¿Cree que el conflicto está llegando a punto de inflexión?
Creo que ya llegamos a ese punto. En los dos últimos años logramos desmovilizar 30.000 paramilitares, se está hablando con el ELN y las Farc abrieron la posibilidad de una negociación con Uribe, cuando hace dos meses dijeron que era imposible.
Los grupos paramilitares se quedaron como grupos criminales, y las guerrillas de las Farc y el ELN se han debilitado militar y políticamente. Creo que estamos en la última fase del conflicto armado. Además, la guerra es demasiado costosa para la élite colombiana.
¿Qué estarían dispuestos a ceder las Farc y el Gobierno para sentarse a negociar?
El Gobierno ha hablado de la posibilidad de una nueva Asamblea Nacional Constituyente: el Estado reconoce que las Farc no han sido derrotadas militarmente, y las Farc que son incapaces de derrotar militarmente al Estado.
¿Qué puede esperarse de los diálogos exploratorios con el ELN?
El proceso con el ELN tiene muy buenas posibilidades de desarrollo: tiene que buscar una salida a su debilitamiento militar, hoy tiene un escenario excepcional en lo político con el Polo Democrático y el apoyo de Cuba como aliado estratégico.
Eduardo Pizarro Leongómez
Profesión: sociólogo, magíster en ciencias políticas.
Experiencia: experto en análisis del conflicto colombiano. Catedrático de la Universidad Nacional, columnista, miembro de la Comisión Nacional de Estudios sobre la Violencia. Autor del libro ‘Colombia: violencia y democracia’.