Hay 22, con cerca de cuatro mil hombres. Están ubicadas en las zonas donde la presencia de cultivos ilícitos es abundante. El 2% de sus integrantes son mandos medios o desmovilizados de las anteriores Autodefensas y se dividen en tres clases: disidentes, rearmados y emergentes.
Colprensa/LA PATRIA
Bogotá
Hay 22, con cerca de cuatro mil hombres. Están ubicadas en las zonas donde la presencia de cultivos ilícitos es abundante. El 2% de sus integrantes son mandos medios o desmovilizados de las anteriores Autodefensas y se dividen en tres clases: disidentes, rearmados y emergentes.
Así caracterizó la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) a las llamadas "bandas emergentes" surgidas tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), en el documento "Disidentes, rearmados y emergentes: ¿bandas criminales o tercera generación paramilitar?", presentado ayer en el Congreso.
"Estas bandas emergentes podrían ser utilizadas para impedir que las víctimas accedan a la ley de Justicia y sean instrumentos para evitar devolución de bienes", dijo Eduardo Pizarro, presidente de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación.
Pero hay otro temor en la Comisión y es la posibilidad de que a futuro el prófugo jefe paramilitar Vicente Castaño intente agrupar esas organizaciones armadas que por ahora están dispersas.
"Uno de los escenarios que se pueden contemplar es la centralización bajo el liderazgo de Vicente Castaño, porque ya perdió todos los beneficios de la ley de Justicia y Paz y su única posibilidad es enfrentar al Estado y protegerse", dijo.
Por todo eso, el informe hace una serie de recomendaciones como fortalecer las unidades especializadas dedicadas al combate de esas organizaciones, atender más las denuncias de las organizaciones sociales sobre hostigamiento a víctimas, evaluar los programas de reintegración y sancionar los casos de tolerancia de miembros de las Fuerzas Militares con estos grupos.
Pero quizá la más importante, expresó Pizarro, es determinar si estas bandas tienen nexos con alguno de los jefes 'paras' recluidos en Itagüí y "establecer medidas de control carcelario efectivas para romper la relación existente entre los jefes detenidos y sus antiguos colaboradores aún en la ilegalidad".
La coca es el detonante
Según la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, actualmente existen 22 bandas emergentes identificadas y ligadas al anterior fenómeno paramilitar. Están en aproximadamente 200 municipios, es decir el 20% de los que hay en el país. Algunas no pasan de 15 hombres, pero otros como la organización Nueva Generación de Nariño, pasa de los 300 hombres, uniformados y armados con fusiles.
El informe de la Comisión de Reparación establece cuatro zonas definidas donde la presencia de estas organizaciones es más fuerte y presenta mayores riesgos para la población. La primera es la Costa Caribe. Allí, señala el documento, se tiene un reporte de mil 290 combatientes en grupos como las Águilas Negras.
En segundo lugar está la zona conformada por los departamentos de Putumayo, Nariño, Cauca, Norte del Valle del Cauca y el sur del Chocó, donde se han detectado mil 100 hombres y bandas como 'Los rastrojos' y 'Los machos'.
La tercera zona crítica está en los Llanos Orientales donde, según el informe, habría 920 hombres y la cuarta es comprendida por Urabá, Antioquia, Córdoba, Magdalena y el Eje Cafetero, donde se han detectado 605 hombres.
El informe destaca un fenómeno predominante en la ubicación de esas bandas y es que en su gran mayoría están en los territorios donde hay cultivos ilícitos. "Controlan además territorios estratégicos utilizados para el tráfico de narcóticos e insumos para su producción", dice el documento.
Añade que ejercen actualmente "presión armada" sobre las comunidades donde tienen influencia "fortaleciendo su dinámica ilegal y de control territorial y político".
Pero además, predominan en las zonas de frontera. Y eso les permite, según la Comisión, controlar otros negocios ilícitos como el contrabando de gasolina y otros bienes. Añade el documento que "existen relaciones entre grupos guerrilleros, bandas criminales de diverso tipo y narcotraficantes en algunas regiones" como Nariño. Cauca y Valle. |