Victimización
Patrones de la violación
El departamento de Sucre, y en particular el municipio de San Onofre y sus corregimientos, ha sido escenario de hechos de violencia múltiple que, sin lugar a dudas, pueden ser catalogados como crímenes contra la humanidad. Entre estos actos se cuentan la desaparición forzada masiva y el asesinato de al menos 3.000 personas, 75 masacres desde 1999 a 2000, que dejaron 329 víctimas, el ocultamiento de los cadáveres en cientos de fosas comunes, el desplazamiento forzado de 70.000 personas en Sucre y de 2.162 familias de San Onofre, según el dato del personero municipal, la práctica regular de la tortura y de tratos inhumanos o degradantes, el exterminio de 90 militantes de la Unión Patriótica, la aniquilación de organizaciones agrarias como la ANUC, la usurpación de tierras y bienes a la población, el sometimiento a formas de esclavitud y de control político, el saqueo de los bienes y recursos públicos.
Entre 2000 y 2004 ocurrieron 16 masacres que dejaron 116 víctimas. Las autodefensas fueron autoras del 50% de los casos y de 68% de las víctimas, según el estudio del Observatorio de la Vicepresidencia de la República. En El Piñal, en septiembre de 2000, las autodefensas asesinaron a cinco personas del corregimiento La Peña. En enero de 2001, en el corregimiento Chengue, las autodefensas dieron muerte a 28 campesinos. Entre el 13 y el 16 de septiembre de 2001 este mismo grupo al margen de la ley asesinó a 15 campesinos en las veredas La Balastera, El Parejo, El Bobo y la Arenita, jurisdicción de los corregimientos de Chirulito y El Cerro.
Desde el año 2000 a Octubre de 2006, según registro de la Presidencia de la República, han sido desplazadas del municipio de San Onofre 17.661 personas que corresponden a 3.782 familias; así mismo el municipio ha recepcionado 6.170 personas que corresponden a 1300 hogares. Igualmente se registran 329 víctimas de asesinatos, el hallazgo de fosas comunes en las que se han encontrado hasta la fecha 109 osamentas.
Factores de Riesgo
La comunidad que hoy ejerce su derecho a la verdad sobre los actos de violencia ocurridos en este municipio, vuelven a ser otra vez victimas porque han sido amenazados por denunciar lo ocurrido en los años de dominio paramilitar, ante lo cual requiere especial protección para garantizar su seguridad.
Presencia en la zona rural del municipio, de desmovilizados que portan radios de comunicación de largo alcance, fusiles, equipos de asalto y visten con camisas negras haciéndose llamar “La Nueva Generación”.
Los nuevos grupos armados ilegales que hacen presencia en la región, son grupos disidentes de las autodefensas, integrados por miembros que no se desmovilizaron o por desmovilizados del Frente Héroes de los Montes de María, desmovilizados el 14 de Julio de 2005, u otros grupos armados. Tienen como propósito de implantarse o manutenerse en este sector estratégico del Golfo de Morrosquillo. En desarrollo de su método de implantación están empleando mecanismos de violencia selectiva, contra dirigentes y organizaciones comunitarias, intimidación a los integrantes, obstaculización del trabajo organizativo y comunitario, con la finalidad de debilitar los tejidos de asociación y solidaridad grupal, y restringir las expresiones de quienes se opongan o cuestionen el status quo establecido e igualmente amenazan a las victimas del conflicto armado interno ante las denuncias públicas en demanda del derecho de las victimas a la justicia, la verdad y la reparación.
Factores protectores (resiliencia)
El incremento del pie de fuerza con más policías y soldados campesinos en los cascos urbanos, el restablecimiento de la Fuerza Pública en los municipios de Colosó y Chalán, la entrada en operación de cinco escuadrones contraguerrilla, la activación del Comando Conjunto del Caribe, el incremento del pie de fuerza al sumarse a la infantería de marina tropas del ejército y el apoyo aéreo-táctico de la fuerza aérea, son las principales acciones que el gobierno nacional ha desarrollado para garantizar el ejercicio de los derechos de la población en Sucre.
Incipiente pero importante organización de víctimas; autonomía por parte de los grupos poblacionales; presencia y acompañamiento de organizaciones de Derechos Humanos (Minga, Justicia y Paz, Yira Castro, Movimiento de víctimas de crímenes de Estado). Presencia y acompañamiento de organizaciones del Movimiento Nacional de Paz (Redepaz, Iniciativa de Mujeres por la Paz, Programa de Desarrollo y Paz de los Montes de María, Fundación Montes de María).
Seguridad y continuidad del conflicto
Conflicto
Las estructuras paramilitares siguen operando en la región. Se dispone de testimonios en los que se indica que a comienzos de 2006, alrededor de 300 hombres armados, procedentes de Córdoba, llegaron al departamento de Bolívar y están operando entre los municipios de Arjona, Turbana y María la Baja.
Actores Armados – Departamento de Sucre
Sucre ha sido considerado una zona estratégica por los grupos armados irregulares a causa de los corredores naturales, zonas de retaguardia y de avanzada, con las cuales cuenta el departamento. Así mismo, el departamento es propicio a la obtención de recursos para el financiamiento de dichos grupos, puesto que aún cuando no es importante en términos de cultivos ilícitos, su geografía es propicia para el tráfico de estupefacientes, aprovechando el relieve y las numerosas corrientes fluviales que salen del litoral Caribe y coadyuvan la comercialización de narcóticos.
Por su parte la región de los Montes de María, ha sido identificada por los grupos armados como un corredor estratégico, porque su compleja geografía favorece el desarrollo de acciones armadas, la existencia de campos de entrenamiento, la comunicación y la movilización hacia el noroccidente, nororiente, el océano Atlántico y el centro del país. La región de los Montes de María, un nudo de colinas y valles, conocida también como la Serranía de San Jacinto, está situada entre los departamentos de Sucre y Bolívar.
En dicha región, pueden diferenciarse a su vez, dos zonas geográficas: la plana y la montañosa. La primera está conformada por la subregión Costera-Golfo de Morrosquillo y comprende los municipios de San Onofre, Toluviejo y San Antonio de Palmito en Sucre, y María La Baja en Bolívar y la subregión del Valle de Magdalena, que abarca a Córdoba, Zambrano y El Guamo en Bolívar.
A la segunda región o Zona Montañosa, pertenecen los municipios de Morroa, Los Palmitos, Coloso, Ovejas y Chalán en Sucre, y el Carmen de Bolívar, San Jacinto y San Juan de Nepomuceno en Bolívar. Adicionalmente, se han considerado a Sincelejo y Corozal en Sucre, como municipios de influencia de la región de Montes de María.
Esta región está atravesada por importantes vías fluviales y terrestres, que son utilizadas por los grupos armados irregulares para la movilización de drogas, armas e insumos químicos. El primer eje vial parte de Sincelejo y conecta con Toluviejo, San Onofre y María La Baja, en Bolívar y el segundo recorre Corozal, Palmitos, Ovejas, Carmen de Bolívar y San Juan Nepomuceno en Bolívar, para llegar a la rivera del río Magdalena.
Muchas fincas del municipio de San Onofre han sido utilizadas como centros de acopio de cocaína, que luego es llevada fuera del país, a través del mar Caribe; en este proceso, se destacan los puertos de Verrugas y Rincón del Mar, en San Onofre.
Los grupos armados irregulares que actúan en el departamento de Sucre, se asentaron en la década de los ochenta, con una dinámica que estuvo liderada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), la Corriente de Renovación Socialista (CRS), y en menor medida por el Ejército Popular de Liberación (EPL). Estos grupos habían realizado trabajo político en el departamento, aprovechando el terreno abonado por el fuerte movimiento campesino de la década de los setenta, que abogaba por una tenencia más equitativa de la tierra y que fue debilitado por la retaliación de algunos terratenientes.
El impulso a la reforma agraria por parte del Gobierno de Lleras Restrepo (1966-1970), junto con la pérdida de la función económica de vincular campesinos a las grandes haciendas, provocaron la expulsión masiva de sus tierras de treinta mil familias campesinas por parte de grandes y medianos propietarios de la tierra. En 1971, estas familias invadieron los predios de las haciendas en una abierta reacción a la expulsión de la que fueron víctimas en la década anterior. Hechos posteriores, entre los que se cuentan, el freno total a la reforma agraria ordenada por el Gobierno de López Michelsen (1974-1978), y el Estatuto de Seguridad promulgado durante el Gobierno de Turbay Ayala (1978-1992), debilitaron y frustraron las organizaciones campesinas y dejaron sin resolver el problema de la concentración de la tierra.
En el corregimiento de Don Gabriel, jurisdicción de Ovejas (Sucre), se produjo la desmovilización del Partido Revolucionario de los Trabajadores en 1993. El año siguiente, en el corregimiento de Flor del Monte, jurisdicción del municipio de Ovejas se desmovilizó la Corriente de Renovación Socialista. La desmovilización del PRT y la CRS dejó un vacío en el departamento que fue ocupado en primer lugar por el ELN, y desde el año 1994 por las FARC, grupo que empezó a desplazar hacia el departamento de Sucre los frentes que históricamente hacían presencia en el Bajo Cauca antioqueño.
Las FARC, el grupo guerrillero más activo en el departamento en términos de actividad bélica, hacen presencia a través de los frentes 35 y 37, aún cuando este último tiene una mayor presencia en el departamento de Bolívar; por ello no será analizado en este documento. El frente 35 Antonio José de Sucre, que pertenece al bloque Caribe de esa organización está compuesto por aproximadamente 200 hombres. En el año 1999, el Secretariado de las FARC determinó reorganizar el frente 35, razón por la cual empezó a actuar a través de tres estructuras armadas: la compañía Carmenza Beltrán, que tiene actividad en los municipios de Morroa, Coloso, Ovejas, Tolúviejo, San Onofre, Corozal, Chalán y Los Palmitos; la compañía Robinson Jiménez, que ha hecho presencia en los municipios de Betulia, Sincé, Buenavista y Galeras (zona de Sabanas del departamento de Sucre); y la compañía Policarpa Salavarrieta, que tiene mayor influencia en el departamento de Bolívar, en el que actúa conjuntamente con el frente 37, aunque hace incursiones esporádicas en Sucre.
Por otra parte, el ELN ha hecho presencia histórica en el departamento a través del frente Jaime Batemán Cayón, desarrollando acciones en los municipios de Ovejas, Los Palmitos y Coloso. Adicionalmente, el frente Jaime Batemán Cayón, a través de sus milicias urbanas, tiene también presencia en la ciudad de Sincelejo, capital del departamento.
Finalmente, y en lo relacionado con los grupos guerrilleros, es necesario mencionar al ERP, que a través de la compañía Ernesto Ché Guevara hacía presencia al norte del departamento, en los municipios de Ovejas, Chalán y Coloso.
En la década de los noventa y a raíz del fortalecimiento de los grupos de autodefensa, los grupos guerrilleros arriba mencionados “iniciaron un proceso de alianzas estratégicas, acción conjunta y de coordinación bélica que les ha permitido, por una parte, realizar acciones armadas y actos violentos de mayor contundencia e impacto como los hostigamientos, emboscadas, secuestros, extorsiones y, por otra parte, mantener su dominio en las zonas rurales del departamento”.
En cuanto a los grupos de autodefensa, el origen de estas estructuras está estrechamente ligado al narcotráfico y a las estructuras armadas creadas alrededor de esta actividad. Hay que recordar que durante la década de los ochenta, muchos personajes asociados al narcotráfico adquirieron tierras, que eran utilizadas como zonas de recreo y refugio, en el departamento de Sucre, particularmente en la zona costera de los Montes de María (Toluviejo, Tolú, Coveñas, Palmitos y San Onofre). Prueba de ello es que en 1989, en un operativo de la Policía Nacional desarrollado entre Tolú y Coveñas, murió Gonzalo Rodríguez Gacha, alias El Mexicano. Además de asegurar el tráfico de drogas por los corredores de la zona, estas agrupaciones armadas se encargaban de “amparar las propiedades adquiridas y para ello se organizaban en pequeñas estructuras”.
Por esos años y hasta 1996, estas estructuras eran fragmentadas y autónomas, por lo que no realizaban acciones ofensivas claras y no poseían control territorial alguno.
Sin embargo, a partir del año 1997, se presentan como integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), asegurando que su principal objetivo es “contener el avance de la guerrilla y arrebatarle sus principales fuentes de financiación”.
La fusión de estas estructuras da origen al frente Rito Antonio Ochoa, cuya presencia a nivel territorial coincide con el bloque Héroes de Montes de María, cuyo líder era Diego Vecino. A partir de ese año, los índices de violencia en la región se incrementaron por la implementación indiscriminada de la violencia por parte de las autodefensas y el uso de una más selectiva por parte de las organizaciones guerrilleras. En efecto, en cuanto al asesinato, se observa cómo la baja incidencia de estos hechos entre 1990 y 1995, se modifica en 1996. A partir de ese año, las muertes causadas por los protagonistas armados comienzan a aumentar, registrándose una breve pausa en 1998, hasta llegar a su punto más elevado en 2000. A partir de este último año, los enfrentamientos entre los grupos de autodefensa y los grupos guerrilleros llegan a sus niveles más elevados, lo que está originado en la intención de los bandos por dominar posiciones geográficas, el sistema vial y los corredores naturales utilizados en el tráfico de drogas y armas.
Ahora bien, las estructuras de autodefensas que actuaban en el departamento de Sucre son el frente Héroes de los Montes de María, estructura del Bloque Héroes de los Montes de María y el frente La Mojana, con incidencia en el sur del mismo, que estuvo bajo el mando de Éder Pedraza Peña, alias Ramón Mojana. Estas estructuras pertenecían al bloque Norte de las AUC.
En cuanto al primero, habría que decir que estaba liderado por Rodrigo Mercado Antonio Pelufo, alias Cadena y contaba con presencia en el norte y centro del departamento de Sucre - desde el municipio de San Onofre en el norte hasta el municipio de San Benito Abad en el centro -.
Cadena consiguió el control del tráfico de drogas en el Golfo de Morrosquillo y desde allí controló los sitios Rincón del Mar y Verrugas en el municipio de San Onofre, estratégicos para el bodegaje y embarque de los estupefacientes. Adicionalmente, fue reconocida su participación como autor material de las masacres de Macayepo, ocurrida en el año 2000 y Chengue, que tuvo lugar en el año 2001, por lo que es evidente su estrategia de imponerse en la región, a través de la intimidación.
Dada la importancia de la región de los Montes de María, es necesario hacer aquí ciertas precisiones sobre la presencia de los grupos de autodefensas en el departamento.
En este sentido, la presencia de éstas en la zona difiere de la de los grupos guerrilleros, pues éstos inciden principalmente en la zona montañosa de la región de Montes de María, cuando las autodefensas se posicionaron más claramente en la zona costera, en la ribera del río Magdalena en Bolívar y en los municipios de San Onofre, San Antonio de Palmito y Tolúviejo en Sucre. Es decir, los grupos de autodefensa se ubicaron, principalmente, en las zonas más bajas y allí en fincas desde donde incursionaban a la zona montañosa de los Montes para volver a salir. Cabe anotar que aunque los grupos de autodefensa tienen influencia en el sector de la Troncal de Occidente y en algunos cascos urbanos, ésta era menos notoria en las zonas rurales, donde la influencia de la guerrilla era marcada.
Hay que recordar también que los municipios de la zona costera de Sucre tienen una amplia tradición en la compra de tierras por parte de personas relacionadas con el negocio del narcotráfico e importante presencia de ganadería. Ello explica la conformación de bases de operación de grupos de autodefensa en municipios como San Onofre, en donde se ubica la finca El Palmar, de propiedad de Cadena. Allí se encontraron numerosas fosas comunes de víctimas del frente Héroes de los Montes de María.
En cumplimiento de lo pactado en el Acuerdo de Santa Fe de Ralito, en el año 2005 se desmovilizaron el frente La Mojana, en el corregimiento de Nueva Esperanza, jurisdicción del municipio de Guaranda (Sucre) y el frente Golfo de Morrosquillo o Héroes de los Montes de María, en el corregimiento de San Pablo, jurisdicción de María La Baja (Bolívar).
En abril de 2003, la Zona de Rehabilitación y Consolidación del Orden Público (ZRC), declarada por el Gobierno el 21 de septiembre de 2002, llegó a su fin el 30 de abril de 2003.
Durante el periodo en que estuvo vigente, se había incrementado el pie de fuerza en los cascos urbanos, se restableció la Fuerza Pública en los municipios de Coloso y Chalán y entraron en operación cinco escuadrones antiguerrilla. Lo anterior podría explicar en primera instancia el incremento en el número de combates por iniciativa de la Fuerza Pública hasta el año 2003, producto de una mayor capacidad ofensiva. De otro lado, cuando se termina la ZRC, se produce una mayor reacción de los grupos armados irregulares, quienes optan por realizar acciones que obedecen al principio de economía de fuerza, es decir, realizar acciones bélicas que signifiquen un mínimo gasto militar y una elevada ganancia estratégica. En efecto, desde el año 2003, los actos de terrorismo han sido la acción predominante por parte de los grupos armados ilegales, (65 actos de terrorismo), principalmente perpetrados por las Farc, le siguen los casos de piratería terrestre y los hostigamientos
Ahora bien, a partir del año 2005, es evidente una mayor capacidad ofensiva de la Fuerza Pública, reflejada en el incremento significativo de los contactos armados por iniciativa de ésta, que influye a la postre en la disminución de la actividad bélica de los grupos armados irregulares. Esto puede estar relacionado con la activación en 2005, del Comando Conjunto del Caribe, así como a la desmovilización de los grupos de autodefensa que actuaban en la zona.
Adicionalmente, habría que decir que las acciones bélicas de los grupos armados irregulares se concentran en los municipios de Ovejas, con 16 acciones armadas, San Benito Abad, con 11, Galeras y Sincé, con 9 respectivamente y Morroa con 8 acciones armadas. Por su parte, el mayor número de contactos armados se presentó en los municipios de Ovejas con 27, San Onofre con 14, Galeras con 11 y El Roble, con 9 contactos. En suma, puede decirse que tanto las acciones bélicas (hostigamientos, emboscadas, ataques a poblaciones, actos de terrorismo y casos de piratería terrestre) como los contactos armados (combates) se concentran en la región de los Montes de María en el periodo de estudio (2003 a 2006), destacándose la importancia estratégica de esta región.
Cultivos Ilegales
Aunque la región no es importante para el cultivo de ilícitos, sí lo es para el tráfico de la droga producida en la Serranía de San Lucas y el bajo Cauca que sale del país por el litoral Caribe, aprovechando la disposición del relieve y las numerosas corrientes que fluyen a los ríos San Jorge y Cauca y finalmente al río Magdalena.
Atención actual
Institucionalidad pública
En el Departamento de Sucre existen 83 cabildos menores pertenecientes a la etnia Zenú, del resguardo de San Andrés de Sotavento Córdoba- Sucre (en los municipios de Sincelejo, Sampués, San Antonio de Palmito, Tolú, Toluviejo, San Onofre, y San Marcos), con una población aproximada de 38.942 habitantes.
Capital social
Experiencias de acción colectiva (incluida reconciliación)
La instalación de un monumento frente a la Finca el Palmar en donde participaron las familias de las víctimas de Cadena y otros paras, contó con la participación de Justicia y Paz, la Fundación Manuel Cepeda, y la Comisión de Ética
Por medio de marchas pacíficas en contra del rearme paramilitar en la zona; especialmente las realizadas el 26, 27 y 28 de agosto de 2006, los pobladores han denunciado públicamente el rearme y reagrupación de miembros de distintos bloques de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la realización de supuestas reuniones secretas en el municipio, entre políticos, ganaderos y altos jefes paramilitares
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